Esto es lo que Mosh le dijo al pueblo:
ׂPorque El Eterno, tu D-os, te lleva a una tierra buena, una tierra de arroyos de agua, fuentes y pendientesֹ una tierra de trigo y cebada, de vi–edos, higos y granadas, una tierra de aceite de olivos y mielֹ y comer‡s y te saciar‡s, y bendecir‡s al Eterno, tu D-os, por la buena tierra que te Ha dado׃.
(Debarim 8:7-10)
Mosh describe la Tierra Prometida como una tierra abundante en bondades, y eso era cierto. El resultado de esta descripci—n es que cuando comemos y disfrutamos del fruto de la tierra, debemos bendecir a D-os por la abundancia de bondad que nos ha entregado.
La bendici—n es el Birkat HaMaz—n, que recitamos luego de comer pan. Nuestros sabios vieron en esta beraj‡ un principio que nos ense–a acerca de todas las esferas de la vida, y entonces dise–aron bendiciones para casi toda situaci—n en la vida de una persona. Cuando un jud’o se despierta por la ma–ana, recita una serie de bendiciones; antes de comer cualquier tipo de alimento, hay una beraj‡; al o’r un trueno, al ver un rayo, al estar frente al mar, en una monta–a, al ver un arcoirisֹ todo nos invita a bendecir; cuando un ni–o nace, hay una bendici—n, en una boda, tambinֹ incluso, D-os no lo permita, cuando un familiar cercano muere, hay una beraj‡. ?De hecho, un jud’o creyente recita unas cien bendiciones por d’a!
Estas cien bendiciones diarias envuelven la vida de un jud’o observante e impactan en su visi—n del mundo y en su relaci—n con la constantemente cambiante y muchas veces desafiante realidad.
?Cu‡l es el significado de una bendici—n? ?Obviamente no le estamos deseando a D-os buena suerte! Cuando decimos ׂBenditos seas, oh D-os׃, lo que queremos decir es que D-os es la fuente de todas las bendiciones, la fuente de todas las situaciones en las que nos encontramos y con las que debemos tratar.
Estamos acostumbrados a pensar en D-os como exaltado, bueno, absoluto y eternamente perfecto. Por otra parte, la realidad en la que vivimos no es completa, y no siempre parece particularmente buena. Ver en D-os la fuente de toda realidad es plantar una posici—n acerca de la realidad, una posici—n que incluso puede parecer radical. ?Toda la realidad emana de la absoluta bondad!
?Acaso estamos diciendo que no hay sufrimiento en el mundo? Lamentablemente, hay sufrimiento, y es nuestro trabajo minimizarlo y curarlo lo m‡ximo posible. Al hacer eso estamos cumpliendo nuestra obligaci—n de andar la senda de D-os y hacer un impacto positivo en el mundo. Existe el mal en el mundo, y es nuestro trabajo enfrentarlo y vencerlo. Las bendiciones no son un intento de anular la experiencia humana de sufrimiento, maldad o pecado. Sino que son un intento de proponer una perspectiva diferente, que sea m‡s trascendente, completa, desde la cual nos inspiremos para encontrar la fuerza y curar el sufrimiento y vencer el mal.
Una persona cuyo d’a est‡ compuesto de decir ׂBendito seas, oh D-os׃, cien veces, apuntando a una realidad que emana de la absoluta bondad, es una persona que no est‡ dispuesta a aceptar el sufrimiento o el mal. El coraje de luchar por la Justicia, contra la discriminaci—n, contra la inequidad y en pos de la bondad emana de esa misma comprensi—n que crea la discrepancia inaceptable: por un lado, D-os es la fuente de toda realidad y, por el otro, la realidad no siempre se ve del modo en que imaginamos que deber’a hacerlo. Esta es la discrepancia que no podemos aceptar y, con el poder de la fe, nos inspiramos para acortar la brecha y crear una realidad mejor y m‡s justa.