Las contribuciones para construir el Mishk‡n fueron llevadas de manera voluntaria. Los donantes no lo dudaron. Los materiales eran tra’dos a primera hora de la ma–ana, y todo lo que era precisado para la construcci—n del Mishk‡n, e incluso m‡s de lo necesario, fue recolectado en s—lo dos d’as. Mosh tuvo que pedirle a los hombres y las mujeres que ya no llevaran nada que no fuera necesario para el Mishk‡n (ver Shemot 36:3-6).
Pero hubo quienes consideraron este fen—meno algo negativo. Los Sabios del Midrash dicen que hubo personas importantes del pueblo, los l’deres de las tribus, que no estaban contentos con la decisi—n de Mosh de pedirle al pueblo que contribuyera para la construcci—n del Mishk‡n. Ellos pensaron que hubiera sido m‡s apropiado que Mosh le consultara a ellos antes de construir el Mishk‡n. Pero Mosh no estaba de acuerdo. El sent’a que el Mishk‡n deb’a ser construido con posesiones que provenieran de cada uno de los integrantes del pueblo, de todos los estratos sociales. Pero los l’deres de las tribus no aprobaban sto, y deseaban que Mosh fracasara. Ellos dec’an ׂque el pueblo lleve lo que pueda, y nosotros completaremos lo que falte׃ (Midrash Bamidbar Rabb‡, Cap’tulo 12). Segn su estimaci—n, el pueblo no lograr’a juntar lo necesario, ya fuera porque no podr’an o porque no querr’an. Cuando el pueblo finalmente no lograra juntar lo necesario, parecer’a como si Mosh hubiera errado en los c‡lculos, y que deber’a pedirle por favor a los l’deres que lo ayudaran. Ellos asumieron que entonces llevar’an su contribuci—n y se ver’an como los salvadores del pueblo.
Pero Mosh no se equivoc—. Los l’deres de las tribus lo hicieron. El pueblo don— de manera masiva todo aquello que le pidieron. Los l’deres eran innecesarios para la construcci—n. Vergonzosamente preguntaron si todav’a faltaba algo, y cuando result— que ya no hac’a falta m‡s nada, su contribuci—n demostr— ser innecesaria.
Pero los l’deres de las tribus insistieron y continuaron preguntando si todav’a faltaba algo. Finalmente, encontraron una carencia:
ׂLos l’deres trajeron las piedras de sh—ham y las piedras de los engastes del Efod y el Pectoral׃.
(Shemot 35:27)
Estas piedras preciosas descansaban en el pecho y en los hombros del Kohn Gadol, e inscriptos en ellos estaban los nombres de las tribus de los Hijos de Israel. El Kohn Gadol llevaba entonces a todo el pueblo en su coraz—n y en sus hombros, algo que fue posible gracias a la ayuda de los l’deres de las tribus. Ellos internalizaron el mensaje de Mosh y contribuyeron con las piedras preciosas.
Rabenu Bejaye Ben Asher, un comentarista b’blico del Siglo XIII, escribe: ׂ?Por qu los l’deres de los tribus llevaron las piedras preciosas que ser’an colocadas en el coraz—n del Kohn Gadol? Porque era frecuente que ellos se sintieran m‡s importantes que el resto del pueblo. Por eso, llevaron las piedras para que estuvieran colocadas en el coraz—n de Ahar—n: para expiar por el pecado de su arrogancia׃.
Los l’deres de las tribus aprendieron la lecci—n y comprendieron que no deb’an ׂcreerse superiores׃ al resto de la naci—n. El Mishk‡n deb’a ser construido con las contribuciones de todo el pueblo, y los l’deres recibir’an la expiaci—n al colocar su donaci—n en el coraz—n del Kohn Gadol.